10 de Octubre de 2014
Elecciones Presidenciales 2014
GPS del balotaje en Brasil
Pasada las elecciones del pasado domingo con las dos grandes sopresas, la declinación abrupta de Marina Silva y la ascensión de Aêcio Neves, el balotaje del domingo 26 no se presenta cómodo para el oficialismo.

Muchos analistas políticos se llevaron una sorpresa con el segundo lugar de Aêcio Neves, postulante del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Porque los gurúes de las estadísticas, y operadores mediáticos, anunciaban como rival de Dilma Rousseff a Marina Silva, que había asumido la candidatura por el Partido Socialista Brasileño (PSB) del fallecido Eduardo Campos. Sin embargo, otros diagnósticos politológicos alertaban sobre la sobreestimación de la ecologista en las encuestas y la subestimación de la presidenta y el tucano, argumentando que ambos tienen un peso regional determinante en términos electorales, algo que se terminó plasmando en la elección del domingo pasado.
Ampliando la argumentación, si bien los sondeos electorales tienen un fuerte control por parte del Tribunal Superior Electoral de Brasil, el relevamiento generalmente se hace en los centros urbanos, donde existe cierta preponderancia por elegir a la candidata ecologista. Además, la misma gozaba de un efecto “champagne”, como dicen los politólogos, que le propició una buena preferencia durante algunas semanas, pero las burbujas se retrajeron en los últimos días, previo a la elección. Y si bien por el contrario muchos sostenían que Aêcio Neves podía ser el rival de Rousseff, pocos hubiesen imaginado una elección de más de 30 puntos del tucano, instalado a 8 de la mandataria.
La única verdad es la realidad. En definitiva, mientras las encuestas daban una media de 38 puntos a la candidatura de Rousseff, un análisis del despliegue territorial y la trayectoria histórica del voto petista hacía suponer que no podía estar por debajo del 40%, algo que efectivamente ocurrió, porque obtuvo 43.267.668 millones, lo que implica el 41,59% del electorado, habilitando su pasaje victorioso al segundo turno. Sin embargo, si bien no es una mala elección, solo logró vencer en 15 estados, lo que es un retroceso respecto a 2010 que lo había hecho en 18, aunque está en mejores condiciones que 2006, cuando Lula logró la reelección.
En tanto que en los últimos sondeos la caída de Marina Silva fue percibida, las encuestadoras llegaron a asignarle 34% en la primera semana de septiembre hasta estabilizarla en 25% durante toda la campaña, para luego observar su caída en los últimos días, sentenciando una realidad de un 21,32%, con una cantidad nada despreciable de 22.176.619 millones de votos. Pero el error más marcado de las consultoras estuvo en los sondeos respecto a Aêcio Neves, que siempre le asignaron una media del 20% de intención de votos, descendiendo por debajo de 17% desde la irrupción de Marina Silva como candidata, hasta volver a subir en las últimas semanas, quedando con el pronóstico más alto en no más del 20%. Lo cierto es que el PSDB, junto a sus aliados de derecha –los Demócratas (ex Partido Federal Liberal), marcó su peso electoral, para alcanzar la cifra de 34.897.211 de votos, con un 33,55% de los sufragios, quedando a 8.370.457 de Dilma Rousseff.
Una explicación rápida del resultado, la improvisó Fernando Henrique Cardoso, quien sostuvo que Dilma ganó con el voto de los “ignorantes y desinformados” del nordeste de Brasil. Sin embargo, el desplazamiento de Marina Silva se explica por el peso regional de los grandes partidos de poder en Brasil, tanto por el PSDB como especialmente el PMDB (Partido Movimiento Democrático Brasileño), que es aliado del PT (Partido dos Trabalhadores) y acompaña a Dilma Rousseff con el vicepresidente Michel Temer.
Análisis regional de los comicios. Sin duda, el primer turno en Brasil requiere un análisis más pormenorizado a nivel geográfico, para comprender tanto la elección pasada como para realizar un diagnóstico del próximo balotaje. Como primer dato, cabe señalar que la Coalición Aliada sale victoriosa y con fuerte peso de representación, tanto a nivel de gobernaciones como en el parlamento.
Si bien el PT realizó la peor elección desde 2010, los resultados tampoco son desalentadores, porque Dilma además de ganar 15 estados, logró ganar tres en primera vuelta. Con un millón de votos se impuso con Wellington Dias en Piauí y con 3,5 millones en Bahía, con Rui Costa, y en Minas Gerais, con Fernando Pimentel, distrito de donde Aêcio Neves fue gobernador entre 2003 y 2010. A su vez, dos gobernadores del PT disputaran la segunda vuelta, Tarso Genro en Río Grande Do Sul, que parte con 2,5 millones de votos, y Delcidio do Amaral, que cosechó con 500 mil votos en Mato Grosso Sul. También, el PT disputará con Tião Viana en Acre, que obtuvo el 49%, con 200 mil votos y Camilo en Ceará, que alcanzó dos millones de votos.
En tanto que el aliado estratégico del PT, el PMDB, fue el partido que más estados ganó en la primera ronda. Obtuvo 4 gobernaciones y podría obtener en segunda vuelta otras 8. Obtuvo un millón de votos en Espíritu Santo, donde consagró a Paulo Hurtung como gobernador. En tanto que ganó con medio millón de votos tanto en Alagoas, con Renan Filho, así como en Sergipe con Jackson; y Tocantins con 360 mil, eligiendo a Marcelo Miranda.
A su vez, el PMDB disputará el segundo turno en Amazonas, con Eduardo Braga que obtuvo 700 mil votos; en Ceará, con Eunício con dos millones; en Goiás, con Iris Rezende con 890 mil; en Pará con Helder Barbalho con 1,7 millones; en Río de Janeiro con Luiz Fernández Pezão con tres millones de sufragios; Río Grande Do Norte, con Henrique Alves con 700 mil; Río Grande Do Norte, con José Ivo Sartori con 2,4 millones de apoyos y Rondônia con Confucio Moura con 288 mil votos.
Y si bien el PMDB perdió un bastión, como es Maranhão, lo hace a manos del Partido Comunista Do Brasil (PCdB) que es parte de la base aliada. Los levantamientos en las cárceles de este estado precipitaron la crisis en la gestión de Rosemary Sarney, de la familia del ex presidente José Sarney, principal referente pemedebista. Así, el comunista Flavio Dino arrasó con el 63,52%, llegando a casi dos millones de votos.
Incluso, el recientemente formado Partido Social Democrático (PSD) logró una victoria en Santa Catarina, con Raimundo Colombo con 1,7 millones de votos; y además estará disputando en el balotaje con el PMDB en Río Grande Norte, con Robinson Faria con 600 mil apoyos. Además, el Partido Democrático Laborista (PDT), logró ganar en Mato Grosso, donde Pedro Taques logró 833 mil votos, y estará en la segunda vuelta en Amapá, con Waldez con 160 mil sufragios.
También otros partidos aliados disputaran en segundo turno, como el Partido Republicano del Orden Social (PROS), que con José Melo, que obtuvo también 700 mil votos como el pemedebista Eduardo Braga, buscará gobernar Amazonas. En tanto que el Partido Republicano (PR) también estará presente en la segunda vuelta, que con Jofran Frejat con más de 400 mil sufragios quiere administrar el Distrito Federal. En tanto que será estratégica la elección de Marcelo Crivella en Río de Janeiro, que con 1,7 millones de votos representará al Partido Republicano Brasileño (PRB) contra el PMDB.
A nivel parlamentario no fue tan bueno para el PT y el PMDB, aunque siguen siendo las bancadas más importantes. El bloque petista pasó de 88 a 70 diputados, en tanto que el pemedebista cayó de 71 a 66 bancas, implicando una pérdida de 23 votos menos del núcleo duro de la coalición. Sin embargo, partidos de la base aliada tuvieron buen desempeño, como el PRB, que pasó de 10 a 20 representantes. En tanto que en el Senado, si bien el PT y el PMDB perderían una banca cada uno, pasando de 13 a 12 y de 19 a 18, siguen siendo las mayores bancadas. A su vez, partidos de la base aliada sumarán 8 senadores, de los cuales 4 los aporta el PDT, que pasó de 4 a 8 su bancada; el PSD suma 3 y el PROS uno más. En definitiva, si bien la base aliada caería en representación, pasaría de 340 a unos 280 diputados, Dilma Rousseff tendría condiciones de sumar partidos que hoy apoyan a Neves y llegar a 400 votos de 515 que componen la cámara.
Tucanos con vaso medio lleno. Si bien son importantes los 34,8 millones de votos que sacó Aêcio Neves en esta elección, es solo un millón más de lo que sacó Serra en 2010. En tanto que el PSDB no tuvo una gran performance en los estados, porque solo logró ganar en dos estados y estará presente en el segundo turno tan solo en 5. Además, fue el estado de San Pablo que le aporto el 33% de los votos, porque Gerardo Alckmin logró su reelección con el 57,31%, traccionando 12,5 millones de electores para Neves. En tanto que en Paraná, el Beto Bicha le suma otros 3,5 millones de sufragios, porque logró elegirse con el 55,67%. Siendo como dato relevante que el 50% de los votos tucanos provienen de dos estados.
A su vez, el PSDB intentará desplazar al PT en Acre, donde disputará la segunda vuelta con Márcio Bittar, que tiene 116 mil votos, aunque es remota la posibilidad que desplace al petista que obtuvo el 49% en esta elección. En Goiás, Marcelo Perillo tiene 1,4 millones de votos y disputará con el PMDB la gobernación. Misma situación en Pará, donde Simão Jatene parte con 1,7 millones para disputar el estado, y en Rondônia, donde Expedito Júnior con sus 280 mil votos quiere ganarle al pemedebista. En tanto que en Paraíba, la contienda será con el PSB, donde Cassi Cunha Lima con 900 mil votos intentará la victoria.
Si bien en el Parlamento el PSDB aumentó su bancada, el crecimiento es relativo, porque actualmente retenía 44 diputados de los 53 que había logrado elegir en 2010, y logró consagrar a 54 en esta oportunidad, manteniéndose como la tercera bancada de la cámara. En tanto que en el Senado, la cosa tampoco fue tan bien, porque había logrado 10 en 2010 y en la actualidad tenía 13, sin embargo, pasará a tener 12 para el próximo mandato. A la vez, el aliado de los tucanos, el partido de derecha devenido de la Arena (Alianza Renovadora Nacional, partido oficial de la dictadura) como Partido Federal Liberal, hace unos años cambiaron su denominación a Demócratas, porque muchos de ellos son proclives a votar con el oficialismo por ciertos “incentivos”. Lo cierto es que tuvieron su peor elección, obteniendo solo 22 diputados, perdiendo uno de los 23 que lograron retener de los 43 que habían obtenido en 2010.
Ampliando la argumentación, si bien los sondeos electorales tienen un fuerte control por parte del Tribunal Superior Electoral de Brasil, el relevamiento generalmente se hace en los centros urbanos, donde existe cierta preponderancia por elegir a la candidata ecologista. Además, la misma gozaba de un efecto “champagne”, como dicen los politólogos, que le propició una buena preferencia durante algunas semanas, pero las burbujas se retrajeron en los últimos días, previo a la elección. Y si bien por el contrario muchos sostenían que Aêcio Neves podía ser el rival de Rousseff, pocos hubiesen imaginado una elección de más de 30 puntos del tucano, instalado a 8 de la mandataria.
La única verdad es la realidad. En definitiva, mientras las encuestas daban una media de 38 puntos a la candidatura de Rousseff, un análisis del despliegue territorial y la trayectoria histórica del voto petista hacía suponer que no podía estar por debajo del 40%, algo que efectivamente ocurrió, porque obtuvo 43.267.668 millones, lo que implica el 41,59% del electorado, habilitando su pasaje victorioso al segundo turno. Sin embargo, si bien no es una mala elección, solo logró vencer en 15 estados, lo que es un retroceso respecto a 2010 que lo había hecho en 18, aunque está en mejores condiciones que 2006, cuando Lula logró la reelección.
En tanto que en los últimos sondeos la caída de Marina Silva fue percibida, las encuestadoras llegaron a asignarle 34% en la primera semana de septiembre hasta estabilizarla en 25% durante toda la campaña, para luego observar su caída en los últimos días, sentenciando una realidad de un 21,32%, con una cantidad nada despreciable de 22.176.619 millones de votos. Pero el error más marcado de las consultoras estuvo en los sondeos respecto a Aêcio Neves, que siempre le asignaron una media del 20% de intención de votos, descendiendo por debajo de 17% desde la irrupción de Marina Silva como candidata, hasta volver a subir en las últimas semanas, quedando con el pronóstico más alto en no más del 20%. Lo cierto es que el PSDB, junto a sus aliados de derecha –los Demócratas (ex Partido Federal Liberal), marcó su peso electoral, para alcanzar la cifra de 34.897.211 de votos, con un 33,55% de los sufragios, quedando a 8.370.457 de Dilma Rousseff.
Una explicación rápida del resultado, la improvisó Fernando Henrique Cardoso, quien sostuvo que Dilma ganó con el voto de los “ignorantes y desinformados” del nordeste de Brasil. Sin embargo, el desplazamiento de Marina Silva se explica por el peso regional de los grandes partidos de poder en Brasil, tanto por el PSDB como especialmente el PMDB (Partido Movimiento Democrático Brasileño), que es aliado del PT (Partido dos Trabalhadores) y acompaña a Dilma Rousseff con el vicepresidente Michel Temer.
Análisis regional de los comicios. Sin duda, el primer turno en Brasil requiere un análisis más pormenorizado a nivel geográfico, para comprender tanto la elección pasada como para realizar un diagnóstico del próximo balotaje. Como primer dato, cabe señalar que la Coalición Aliada sale victoriosa y con fuerte peso de representación, tanto a nivel de gobernaciones como en el parlamento.
Si bien el PT realizó la peor elección desde 2010, los resultados tampoco son desalentadores, porque Dilma además de ganar 15 estados, logró ganar tres en primera vuelta. Con un millón de votos se impuso con Wellington Dias en Piauí y con 3,5 millones en Bahía, con Rui Costa, y en Minas Gerais, con Fernando Pimentel, distrito de donde Aêcio Neves fue gobernador entre 2003 y 2010. A su vez, dos gobernadores del PT disputaran la segunda vuelta, Tarso Genro en Río Grande Do Sul, que parte con 2,5 millones de votos, y Delcidio do Amaral, que cosechó con 500 mil votos en Mato Grosso Sul. También, el PT disputará con Tião Viana en Acre, que obtuvo el 49%, con 200 mil votos y Camilo en Ceará, que alcanzó dos millones de votos.
En tanto que el aliado estratégico del PT, el PMDB, fue el partido que más estados ganó en la primera ronda. Obtuvo 4 gobernaciones y podría obtener en segunda vuelta otras 8. Obtuvo un millón de votos en Espíritu Santo, donde consagró a Paulo Hurtung como gobernador. En tanto que ganó con medio millón de votos tanto en Alagoas, con Renan Filho, así como en Sergipe con Jackson; y Tocantins con 360 mil, eligiendo a Marcelo Miranda.
A su vez, el PMDB disputará el segundo turno en Amazonas, con Eduardo Braga que obtuvo 700 mil votos; en Ceará, con Eunício con dos millones; en Goiás, con Iris Rezende con 890 mil; en Pará con Helder Barbalho con 1,7 millones; en Río de Janeiro con Luiz Fernández Pezão con tres millones de sufragios; Río Grande Do Norte, con Henrique Alves con 700 mil; Río Grande Do Norte, con José Ivo Sartori con 2,4 millones de apoyos y Rondônia con Confucio Moura con 288 mil votos.
Y si bien el PMDB perdió un bastión, como es Maranhão, lo hace a manos del Partido Comunista Do Brasil (PCdB) que es parte de la base aliada. Los levantamientos en las cárceles de este estado precipitaron la crisis en la gestión de Rosemary Sarney, de la familia del ex presidente José Sarney, principal referente pemedebista. Así, el comunista Flavio Dino arrasó con el 63,52%, llegando a casi dos millones de votos.
Incluso, el recientemente formado Partido Social Democrático (PSD) logró una victoria en Santa Catarina, con Raimundo Colombo con 1,7 millones de votos; y además estará disputando en el balotaje con el PMDB en Río Grande Norte, con Robinson Faria con 600 mil apoyos. Además, el Partido Democrático Laborista (PDT), logró ganar en Mato Grosso, donde Pedro Taques logró 833 mil votos, y estará en la segunda vuelta en Amapá, con Waldez con 160 mil sufragios.
También otros partidos aliados disputaran en segundo turno, como el Partido Republicano del Orden Social (PROS), que con José Melo, que obtuvo también 700 mil votos como el pemedebista Eduardo Braga, buscará gobernar Amazonas. En tanto que el Partido Republicano (PR) también estará presente en la segunda vuelta, que con Jofran Frejat con más de 400 mil sufragios quiere administrar el Distrito Federal. En tanto que será estratégica la elección de Marcelo Crivella en Río de Janeiro, que con 1,7 millones de votos representará al Partido Republicano Brasileño (PRB) contra el PMDB.
A nivel parlamentario no fue tan bueno para el PT y el PMDB, aunque siguen siendo las bancadas más importantes. El bloque petista pasó de 88 a 70 diputados, en tanto que el pemedebista cayó de 71 a 66 bancas, implicando una pérdida de 23 votos menos del núcleo duro de la coalición. Sin embargo, partidos de la base aliada tuvieron buen desempeño, como el PRB, que pasó de 10 a 20 representantes. En tanto que en el Senado, si bien el PT y el PMDB perderían una banca cada uno, pasando de 13 a 12 y de 19 a 18, siguen siendo las mayores bancadas. A su vez, partidos de la base aliada sumarán 8 senadores, de los cuales 4 los aporta el PDT, que pasó de 4 a 8 su bancada; el PSD suma 3 y el PROS uno más. En definitiva, si bien la base aliada caería en representación, pasaría de 340 a unos 280 diputados, Dilma Rousseff tendría condiciones de sumar partidos que hoy apoyan a Neves y llegar a 400 votos de 515 que componen la cámara.
Tucanos con vaso medio lleno. Si bien son importantes los 34,8 millones de votos que sacó Aêcio Neves en esta elección, es solo un millón más de lo que sacó Serra en 2010. En tanto que el PSDB no tuvo una gran performance en los estados, porque solo logró ganar en dos estados y estará presente en el segundo turno tan solo en 5. Además, fue el estado de San Pablo que le aporto el 33% de los votos, porque Gerardo Alckmin logró su reelección con el 57,31%, traccionando 12,5 millones de electores para Neves. En tanto que en Paraná, el Beto Bicha le suma otros 3,5 millones de sufragios, porque logró elegirse con el 55,67%. Siendo como dato relevante que el 50% de los votos tucanos provienen de dos estados.
A su vez, el PSDB intentará desplazar al PT en Acre, donde disputará la segunda vuelta con Márcio Bittar, que tiene 116 mil votos, aunque es remota la posibilidad que desplace al petista que obtuvo el 49% en esta elección. En Goiás, Marcelo Perillo tiene 1,4 millones de votos y disputará con el PMDB la gobernación. Misma situación en Pará, donde Simão Jatene parte con 1,7 millones para disputar el estado, y en Rondônia, donde Expedito Júnior con sus 280 mil votos quiere ganarle al pemedebista. En tanto que en Paraíba, la contienda será con el PSB, donde Cassi Cunha Lima con 900 mil votos intentará la victoria.
Si bien en el Parlamento el PSDB aumentó su bancada, el crecimiento es relativo, porque actualmente retenía 44 diputados de los 53 que había logrado elegir en 2010, y logró consagrar a 54 en esta oportunidad, manteniéndose como la tercera bancada de la cámara. En tanto que en el Senado, la cosa tampoco fue tan bien, porque había logrado 10 en 2010 y en la actualidad tenía 13, sin embargo, pasará a tener 12 para el próximo mandato. A la vez, el aliado de los tucanos, el partido de derecha devenido de la Arena (Alianza Renovadora Nacional, partido oficial de la dictadura) como Partido Federal Liberal, hace unos años cambiaron su denominación a Demócratas, porque muchos de ellos son proclives a votar con el oficialismo por ciertos “incentivos”. Lo cierto es que tuvieron su peor elección, obteniendo solo 22 diputados, perdiendo uno de los 23 que lograron retener de los 43 que habían obtenido en 2010.
De oficialismo a oposición. Marina Silva comenzó su militancia en la Central Única de los Trabajadores de Acre, desde donde formó parte de la formación del PT, partido por el cual fue concejala en 1988, diputada estadual en 1990-94, senadora 1994-2002 y ministra de medio ambiente durante el gobierno de Lula desde 2003 hasta 2008, momento en que renuncia para pasarse al Partido Verde del que sería candidata a presidenta en 2010, cosechando en esa oportunidad 19 millones de votos. Luego de alejarse del partido ecologista formó Redes por la Sustentabilidad, una organización que no logró personería jurídica, por la que aceptó acompañar como candidata a vicepresidenta a Eduardo Campos por el Partido Socialista Brasileño. Tras la muerte del socialista, pasó a encabezar la lista y la nueva fórmula pasó a tener de 10% a 34% de intención de voto, con cierta ayuda mediática. Lo cierto, es que Marina Silva logró ampliar su base electoral sumando los tres millones de votos del PSB que en 2010 votaron a Dilma Rousseff, siendo la variable decisiva en el resultado electoral del balotaje que se realizará el próximo 26 de octubre.
De hecho, Marina Silva gana en Pernambuco, estado del que fue gobernador Eduardo Campos y en el cual Paulo Cámara se impuso con el 68,08%, con tres millones de votos. Aunque cabe destacar que la ecologista obtuvo el 48% y Dilma Rousseff el 44%, en tanto que Aêcio Neves solo el 5,9% de los votos. En tanto que Silva también ganó en Acre, con el 36% frente al 32% de Dilma, estado donde el candidato del PSB se quedó fuera del balotaje, aunque es un distrito poco relevante, porque tiene solo 500 mil votantes. A su vez, disputará el Distrito Federal, donde Rollemberg alcanzó los 690 mil votos. El PSB también va a disputar Amapá, donde Camilo Capiberibe logró 100 mil votos y tratará de arrebatarle el gobierno al PDT. En Paraíba, los socialistas enfrentaran a los tucanos con Ricardo Coutinho que saco 900 mil votos. Por último, también estará en segundo turno en Roraima donde Chico Rodrigues tiene 90 mil votos.
Como se observa, el peso electoral de Marina Silva se concentra en los centros urbanos, que tendencialmente son “dilmistas, algo que favorecería a Dilma Rouseff, que necesita lograr que la vote uno de cada tres votos de la ecologista, lo que le alcanzaría con más de 6 millones para ser reelecta presidenta. En tanto que Aêcio Neves necesita que el 70% de de los 22 millones de votos de la ecologista, unos de 15,5 millones vayan a él para lograr dar vuelta la elección, algo bastante difícil, al considerar que cerca de 12,4 millones de los 22 que obtuvo Marina Silva en el primer turno están en estados que prefieren a Dilma antes que al Tucano, como los Estados del Nordeste, Minas Gerais, Río de Janeiro, Río Grande Do Sul, Amapá, Amazonas y Pará. En tanto que en estados que tienen preferencia por Aêcio Neves, los votos de Marina Silva alcanzan los 9,4 millones, que son San Pablo, Paraná, Santa Catarina, Espíritu Santo, Mato Grosso Sul, Goiás, Rondônia, Roraima y el Distrito Federal. (Ver cuadro anexo).
Sin embargo, gran parte de los votos se dirimen en cuatro estados donde Marina Silva concentra 12 millones de votos, que son Pernambuco, Minas Gerais, Río de Janeiro y San Pablo. En las tierras de Eduardo Campos, Dilma Rousseff obtuvo el 44%, y el perfil del votante del PSB tiene una preferencia por ella. Sin embargo, el apoyo del PSB, y especialmente de la familia Campos, a Aêcio Neves que sacó solo el 5,92%, se podría llevar gran parte los apreciables 2,3 millones de votos que obtuvo Marina Silva en la primera vuelta. En tanto que en Minas Gerais, la ecologista obtuvo un millón y medio de votos, en tanto que Dilma ganó con el 43,48% y Aêcio sumó el 39,75%, será una disputa reñida por ese espacio.
En Río de Janeiro, también hay 2,6 millones de votos marinistas, de los cuales un millón se encuentra en la capital, donde allí el tucano tiene preferencia. Sin embargo, en este estado, el balotaje se juega entre dos candidatos de la base aliada, con lo cual arrastrarann votos hacia Dilma Rousseff, con lo que podría tener gran captación de esta porción.
Un lugar casi decisivo será San Pablo, donde Marina Silva obtuvo 5,7 millones de votos, en un Estado donde los tucanos arrasaron en la gobernación, Gerardo Alckmin ganó con el 57%, pero que Aêcio Neves solo alcanzó el 44,22% contra el 25,82% de Dilma, por lo que sería decisivo hacia donde se trasladen los votos cruzados de Alckmin-Marina, que son casi dos millones de electores.
De hecho, Marina Silva gana en Pernambuco, estado del que fue gobernador Eduardo Campos y en el cual Paulo Cámara se impuso con el 68,08%, con tres millones de votos. Aunque cabe destacar que la ecologista obtuvo el 48% y Dilma Rousseff el 44%, en tanto que Aêcio Neves solo el 5,9% de los votos. En tanto que Silva también ganó en Acre, con el 36% frente al 32% de Dilma, estado donde el candidato del PSB se quedó fuera del balotaje, aunque es un distrito poco relevante, porque tiene solo 500 mil votantes. A su vez, disputará el Distrito Federal, donde Rollemberg alcanzó los 690 mil votos. El PSB también va a disputar Amapá, donde Camilo Capiberibe logró 100 mil votos y tratará de arrebatarle el gobierno al PDT. En Paraíba, los socialistas enfrentaran a los tucanos con Ricardo Coutinho que saco 900 mil votos. Por último, también estará en segundo turno en Roraima donde Chico Rodrigues tiene 90 mil votos.
Como se observa, el peso electoral de Marina Silva se concentra en los centros urbanos, que tendencialmente son “dilmistas, algo que favorecería a Dilma Rouseff, que necesita lograr que la vote uno de cada tres votos de la ecologista, lo que le alcanzaría con más de 6 millones para ser reelecta presidenta. En tanto que Aêcio Neves necesita que el 70% de de los 22 millones de votos de la ecologista, unos de 15,5 millones vayan a él para lograr dar vuelta la elección, algo bastante difícil, al considerar que cerca de 12,4 millones de los 22 que obtuvo Marina Silva en el primer turno están en estados que prefieren a Dilma antes que al Tucano, como los Estados del Nordeste, Minas Gerais, Río de Janeiro, Río Grande Do Sul, Amapá, Amazonas y Pará. En tanto que en estados que tienen preferencia por Aêcio Neves, los votos de Marina Silva alcanzan los 9,4 millones, que son San Pablo, Paraná, Santa Catarina, Espíritu Santo, Mato Grosso Sul, Goiás, Rondônia, Roraima y el Distrito Federal. (Ver cuadro anexo).
Sin embargo, gran parte de los votos se dirimen en cuatro estados donde Marina Silva concentra 12 millones de votos, que son Pernambuco, Minas Gerais, Río de Janeiro y San Pablo. En las tierras de Eduardo Campos, Dilma Rousseff obtuvo el 44%, y el perfil del votante del PSB tiene una preferencia por ella. Sin embargo, el apoyo del PSB, y especialmente de la familia Campos, a Aêcio Neves que sacó solo el 5,92%, se podría llevar gran parte los apreciables 2,3 millones de votos que obtuvo Marina Silva en la primera vuelta. En tanto que en Minas Gerais, la ecologista obtuvo un millón y medio de votos, en tanto que Dilma ganó con el 43,48% y Aêcio sumó el 39,75%, será una disputa reñida por ese espacio.
En Río de Janeiro, también hay 2,6 millones de votos marinistas, de los cuales un millón se encuentra en la capital, donde allí el tucano tiene preferencia. Sin embargo, en este estado, el balotaje se juega entre dos candidatos de la base aliada, con lo cual arrastrarann votos hacia Dilma Rousseff, con lo que podría tener gran captación de esta porción.
Un lugar casi decisivo será San Pablo, donde Marina Silva obtuvo 5,7 millones de votos, en un Estado donde los tucanos arrasaron en la gobernación, Gerardo Alckmin ganó con el 57%, pero que Aêcio Neves solo alcanzó el 44,22% contra el 25,82% de Dilma, por lo que sería decisivo hacia donde se trasladen los votos cruzados de Alckmin-Marina, que son casi dos millones de electores.
Camino al Balotaje. Ya desde este miércoles comienzan las campañas electorales por la segunda vuelta y lo cierto es que ahora entran en escena nuevamente las encuestadoras, que parecieran volver a caer en la sobreestimación. Es más, la revista Época, un semanario de la Rede Globo, dio a conocer una encuesta realizada en forma exprés, que sostiene que Aêcio Neves tendría un 49% de intención de votos frente al 41% de Dilma Rousseff, con un 10% de indecisos, de los cuales proyecta un resultado de 54% para el tucano y 46% para la mandataria, instalando un sorprendente crecimiento del candidato opositor en la recta final de la campaña electoral.
Si bien los equipos de campaña petista manejan un escenario complejo, donde tienen encuestas con un empate técnico en 48% con una leve ventaja para Aêcio Neves, según comentó un asesor del PT a Miradas al Sur, ellos matizan la situación y sostienen que es producto del impulso que le dio haberse consagrado para la segunda vuelta, porque todas las simulaciones previas dieron siempre resultados favorables a Dilma Rousseff, donde el tucano nunca superó el 44% de intención frente a la mandataria que se mantuvo estable en el 48%.
Lo cierto la campaña de las próximas tres semana serán decisivas. Donde Dilma Rousseff tendrá que ir cuesta arriba. Es que por ahora solo logró que Luciana Genro, candidata del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), llame a votar contra Aêcio Neves, pero dando la opción de blanco o nulo. Algo que podría dar una gran parte del millón y medio de votos que sacó la troskista. En tanto que Aêcio Neves logró el inmediato apoyo del Partido Verde (PV) y el Partido Social Cristiano (PSC), a lo que se sumó el decisivo llamado del PSB, más allá que Marina Silva está condicionando el apoyo al pronunciamiento del tucano sobre algunos puntos del programa.
Más allá de eso, Marina Silva tiene una presión extra para llamar a votar a Aêcio Neves, que proviene del Departamento de Estado de Estados Unidos, que está haciendo fuertes presiones para el cierre, incluso fuentes internas asegurarían que la ecologista podría ocupar la cancillería en el gobierno tucano, especialmente porque uno de los puntos por los que brega es la reorientación de política exterior hacia Estados Unidos y la Unión Europea. Además, Dilma Rousseff deberá lidiar con el cerco mediático de la Rede Globo, que jugará todas las fichas para Aêcio Neves, algo que ya está sucediendo en todos sus noticieros.
Un punto a favor de Dilma Rousseff serán los debates, que jugaron un rol importante en el descenso de Marina Silva de las preferencias electorales. Incluso muchos puntos de ataque de la ecologista a la presidenta, como la corrupción o el medio ambiente, no podrían ser utilizados por Aêcio Neves que en esos temas está flojo de papeles. Además, el tucano tiene poco carisma en el debate, por lo cual esta instancia será la bala de plata del proyecto de reelección de la petista.
Si bien los equipos de campaña petista manejan un escenario complejo, donde tienen encuestas con un empate técnico en 48% con una leve ventaja para Aêcio Neves, según comentó un asesor del PT a Miradas al Sur, ellos matizan la situación y sostienen que es producto del impulso que le dio haberse consagrado para la segunda vuelta, porque todas las simulaciones previas dieron siempre resultados favorables a Dilma Rousseff, donde el tucano nunca superó el 44% de intención frente a la mandataria que se mantuvo estable en el 48%.
Lo cierto la campaña de las próximas tres semana serán decisivas. Donde Dilma Rousseff tendrá que ir cuesta arriba. Es que por ahora solo logró que Luciana Genro, candidata del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), llame a votar contra Aêcio Neves, pero dando la opción de blanco o nulo. Algo que podría dar una gran parte del millón y medio de votos que sacó la troskista. En tanto que Aêcio Neves logró el inmediato apoyo del Partido Verde (PV) y el Partido Social Cristiano (PSC), a lo que se sumó el decisivo llamado del PSB, más allá que Marina Silva está condicionando el apoyo al pronunciamiento del tucano sobre algunos puntos del programa.
Más allá de eso, Marina Silva tiene una presión extra para llamar a votar a Aêcio Neves, que proviene del Departamento de Estado de Estados Unidos, que está haciendo fuertes presiones para el cierre, incluso fuentes internas asegurarían que la ecologista podría ocupar la cancillería en el gobierno tucano, especialmente porque uno de los puntos por los que brega es la reorientación de política exterior hacia Estados Unidos y la Unión Europea. Además, Dilma Rousseff deberá lidiar con el cerco mediático de la Rede Globo, que jugará todas las fichas para Aêcio Neves, algo que ya está sucediendo en todos sus noticieros.
Un punto a favor de Dilma Rousseff serán los debates, que jugaron un rol importante en el descenso de Marina Silva de las preferencias electorales. Incluso muchos puntos de ataque de la ecologista a la presidenta, como la corrupción o el medio ambiente, no podrían ser utilizados por Aêcio Neves que en esos temas está flojo de papeles. Además, el tucano tiene poco carisma en el debate, por lo cual esta instancia será la bala de plata del proyecto de reelección de la petista.
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